van volando, dejando un pequeño rencor,
echas con anhelo e ilusión,
para que se vallan sin ningún motivo o razón.
Son un simple rayo de sol,
que penetra el corazón,
con su dulzura y fuerte valor.
El aliento le da vida,
así mismo le da muerte,
pobre pompa de jabón,
quien con esmero se esforzó.
La ilusión con la que fue creada,
nunca tuvo fin,
por que esta,
seguía dando alegría sin fin.
Así doy por concluido,
la historia de mi pompa de jabón,
que jamas olvidare,
por que esta alegría le dio mi corazón.
AUTORA: Maria Alejandra Muñoz A.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario